Preguntas Frecuentes
El proceso de terapia es un proceso vivo, y por lo tanto, no podemos trabajar con una fecha de cierre preestablecida. Dependerá de todo lo que vaya surgiendo en sesión y de tus necesidades; necesitamos estar en la terapia abiertos para poder transitar y adaptarnos a lo que vaya surgiendo.
Lo ideal, sobre todo al inicio, es que sea semanalmente; las primeras sesiones son sobre todo de recogida de información, y poco a poco iremos trabajando sobre lo que vaya surgiendo en terapia. Una vez el proceso lo permita, o bien la necesidad del paciente o el consejo profesional lo sugiera, se espaciarán a 2 semanas las sesiones.
Esto es lo deseable y general, veremos en sesión cada caso de manera personalizada e individual. Soy consciente que a veces hay circunstancias temporales, laborales, económicas o de otra índole que no facilitan esa temporalidad, y nos adaptaremos.
Esto es algo muy personal y subjetivo. A veces las mejorías o avances se producen en aspectos que no valoramos en un primer momento o que no corresponde con el motivo de consulta. Por otro lado, me gusta poner dos símiles en la primera sesión con los pacientes:
El primero, es que la terapia es como el chirimiri, que cuando empieza a llover parece que no moja, pero al final empapa. El proceso de terapia es así muchas veces, vamos trabajando cosas y es al cabo del tiempo cuando se sienten esos cambios internos, los avances, que se han desactivado automatizaciones… Debemos confiar en el proceso.
Y el segundo símil es que, para mí, el proceso de terapia es como la vida misma y como una montaña rusa. A veces, sentimos que estamos arriba, otras veces nos mantenemos estables y en ocasiones… la vida y la terapia nos pone cabeza abajo. Sin embargo, en terapia, siempre, siempre, estarás acompañad@, sostenid@ y cuidad@.
En primer lugar, es súper comprensible ese miedo, es natural que dé vértigo. Solo te puedo decir que yo te acompaño, no te suelto la mano, y que iremos trabajando poquito a poco, cuidando esas partes que tienen miedo y/o dolor, yendo un pasito por detrás para que el sistema y las defensas no se asusten. De esta manera, tu sistema irá aprendiendo que está seguro y ya no está en peligro, y podrá ir avanzando y profundizando, sintiéndose más capacitado para poder enfrentar lo que vaya surgiendo.
Sí, solo necesito una información que te pediré en la primera sesión:
- Nombre y apellidos.
- DNI.
- Dirección.
La cancelación de la sesión no tendrá coste alguno cuando se realice con, al menos, 48h de antelación. De lo contrario, salvo motivo de fuerza mayor (un ingreso hospitalario u otros motivos de salud), caso en el que no se cobraría la sesión, el paciente deberá abonar el 100% de la sesión (ejemplos: un olvido de la sesión, un cambio por trabajo…). Una vez más, se valorará cada caso concreto.
¿Por qué lo hago así? Es una cuestión de compromiso, en primer lugar contigo mismo, después con tu proceso de terapia, y también conmigo como terapeuta -el espacio que tienes en terapia ha sido reservado para ti y no puede usarlo otro paciente; anulándolo con poco tiempo de preaviso dificultaría poder cubrirlo-. La terapia es un trabajo en equipo.